HISTORIA DE LAS CASAS-ETXEEN HISTORIA.

1.LAS CASAS DE ZOROQUIAIN-ZOROKIAINGO ETXEAK, (En construcción, actualizado otoño 2020ko udazkenean gaurkotua):

Zoroko etxeak eta

A lo largo de la historia de Zorokiain, el número de casas ha sido parecido, unas siete. Una la ocupaba el cura y las demás eran casas de labranza, habitadas por familias de labradores con ganado. Cada casa se componía por: la casa-vivienda, la bodega, el pajar, la era de trillar, tierras y viñas. Tenían derecho de vecindad, o sea, podían disponer de los recursos que les ofrecía su pueblo: derecho a pastar, yerbas, aguas, madera del bosque, comunales, derecho a ser enterrado o a usar el molino, entre otros. Cuando una se vendía se vendía con todo su “pertenecido” de tierras, viña, derechos, etc…Cada casa solía tener una familia la cual estaba formada por un gran número de personas y diferentes generaciones. El pueblo rondaba unas 30-40 personas.

OICONIMIA; el nombre de las casas:

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Los nombres de las casas, a lo largo de los años, han ido cambiando con sus habitantes o porque se integran en otras casas. Parece que fue hacia el año 1550 cuando se empiezan a fijar los nombres de las casas. Algunos se han quedado hasta hoy, y otros en cambio han sido fugaces. Estos nombres nos dicen, en Euskera, muchas pistas de quienes las habitaban: Undiorena era la casa de una persona de Undiano, Apezarrarena, la casa del cura viejo. Otros nos indican los motes de los dueños como Axarikorena, la casa de un bastardo hijo de un cura (Azeria o axaria, raposo) o Mundusemerena, la casa del hijo de alguien apodado Mundu. Dorrekoa, Dorrerena y Dorrenekoa debió ser en origen una torre que también llamaban Palacio. Esta también fue nombrada Larrazekoa, porque uno de los dueños fue de casa Larrazekoa de Salinas de Ibargoiti. Otros nombres como Jaberri o Ekisoain nos cuentan de donde vinieron sus habitantes. Algunos otros son el nombre de los dueños como Joanetena, Nicasio o Bere, y otras veces nos da el apellido como Ardanazena, Martinezena, Urkia, Igarreta (Eyarreta) o Biskarret. Hacia 1850 se va perdiendo el euskera como lengua principal, lo que hace que se deje de llamar a las casas en este idioma según el tradicional sufijo -ena o -rena.

1.MUNDUSEMERENA, IGARRETA, BISKARRET

IMAG1218Esta casa, dependiente de Orreaga -Roncesvalles a quien tienen que pagar la pecha anual, es en 1532, de Juanot (Joanes o Juanotico) de Zoraquiain, alias Garralda o Juanot de Garralda de 60 años. En 1591, Joanes de Erreta, alias Munduseme (el hijo de Mundu, en vasco) compra la casa de Joanes de Garralda. En 1602 se le conocía ya como Juanetena, pero a partir de entonces se le llama casa Mundusemearena, nombre que perdurará hasta el siglo XIX. (Ver historia de Mundu Seme). En 1606, Johanes de Erreta, tiene un pleito con Martín de Ustarroz vecino de Salinas de Ibargoiti, arrendatario de la casa de Zoroquiain, el cual dice que “la casa está Inhabitable y llena de goteras que no se puede guardar ni el grano, por lo que lo deja en la Abadía”.

En 1624 la  casa es nombrada como Mundusemerena o Reta y Urbikain, viven Martín Urbikain, originario de la casa Etxalazena de Urbikain, y Mari Martin de Reta. En 1643 su hija, Mª Juan de Urbikain (o Iribarren), vive con Juanes de Zuazu, venido desde Zuazu y apellidado allí Larramendi, originario de Oses-Orzaize, Baja Nabarra. Cuando Juanes de Zuazu fallece, sin tener hijos, se casa con Juanes de Irigoien. En 1684 Juanes de Irigoien, mozo, de Najurieta, se casa con Juana Mª Iribarren, (Hermana de Mª Juan de Urbikain) natural de Urbikain y doncella en Zoraquiain. Su hija se casa en 1724 con Matias de lana, quien aparece en la casa hasta 1752.

Luego es Orreaga-Roncesvalles, quien a lo largo de los siglos la va arrendando a diferentes familias, como Alzorriz, Ilundain, Zabalegi y Oroz, y se encarga de su mantenimiento y obras. En 1770, 74 y 78, Martin Ameztoi, maestro cantero y carpintero, residente en Zenborain, hace una gran obra reformando tejados, paredes, cuartos interiores, puertas y ventanas, también realizó un horno nuevo en la casa.

A principios de 1800 la arrienda la familia de Salvador Igarreta y Graciosa Belzunegi, venidos de Zenborain, quien unos años más tarde la compran al monasterio de Roncesvalles-Orreaga. Este apellido en su forma original “Egiarreta”, está ya en el Valle de Unciti a finales del siglo XVI, y con los años va degenerando a Igarreta, Eyarreta e incluso Yarreta. En 1858, su hijo Urbano Igarreta Belzunegi, el guerrillero liberal apodado ‘el mochuelo’ (ver historia) ya había abandonado Zorokiain y la vida de labrador, regentaba una venta en Pamplona-Iruña, vendió la casa que sus padres habían comprado, por aquel entonces casa Eyarreta, a Miguel Roncal, propietario del palacio y luego del resto de todas las casas de Zoraquiain. Pero ese mismo año, en retroventa, recuperan la casa, para una hermana suya, Ramona Igarreta Belzunegi, que se casa con Jose Biskarret Iriarte de Zabalzeta.

Este apellido Biskarret, es el que regentará, de generación en generación, la casa hasta hoy en día, dándole incluso su nombre. Primero Urbano Biskarret Igarreta e Isabel Elizalde, de Unciti. luego Saturnino Biskarret Elizalde y Ramona Ozkoidi Larrea, de Zazpe. Un hermano de Saturnino, Agapito Biskarret Elizalde, a principios del siglo xx, abrió en la calle San Nicolas de Pamplona-Iruñea la ‘fonda o casa de comidas Biskarret’, hoy Hostal Bearán. Curiosamente una hermana suya y su marido abrió el Otano a unos metros en la misma calle. Finalmente un hijo de Saturnino, Andres Biskarret Ozkoidi, es el último labrador de esta saga, quien abandona la casa en el 94, para ir a Pamplona-Iruñea, siendo también el último habitante del pueblo.

1a Baltegi:

IMAG1219Esta casa, como todas generalmente, tenía dentro de sus bienes un baltegi, pajar o cubierto. Aparece documentado ya en 1693 pero su origen seguramente es anterior, al igual que la casa. Este es mencionado, en 1779, en un inventario de bienes de Roncesvalles-Orreaga. Unos años antes, Martin Ameztoi cantero y carpintero residente en Zenborain realizó importantes arreglos en la casa y en este pajar en los años 1770, 1774 y 1778. En 1828 cuando Salvador Igarreta y Graciosa Belzunegi compran la casa Mundusemerena con todo su pertenecido, éste se halla en ruinas y solo quedas las paredes. En 1830 ellos mismos indican que en este antiguo pajar a sido construida recientemente una vivienda, aunque sin vecindad. En 1858 cuando Jose Bizkarret y Ramona Igarreta Belzunegi, lo compran en retoventa, mencionan que es un pajar. En 1878 precisan que mide 68 metros cuadrados, hoy en día mide unos 280 metros con todas sus construcciones aledañas que son gallinero, pocilgas y un almacén grande. En el año 2020 los descendientes y herederos de Andrés Biskarret Ozkoidi, lo venden a otros propietarios y en el se proyecta una nueva vivienda.

2.APEZARRARENA

img_20160917_095058Esta es casa dependiente de Roncesvalles-Orreaga a quien pagan la pecha anual en robos de trigo. Apezarrarena significa en vasco la casa del cura viejo, probablemente en relación a Martin de Zoraquiain, quien era cura en 1539.

A principios del siglo XVII vivía un tal Miguel de Zabalzeta.

En 1632 Miguel Iturralde menor se casa con Catalina de Abinzano, quien tienen, por lo menos tres hijos. Sancho,  Mª que se casa a Nikolaurena en 1672 con Martin de Zoraquiain, Miguel Iturralde que se casa con Ana Ezkurra de Arre y Catalina Iturralde, la heredera de la casa.

Esta es quien se casa en 1681 con Martin Irigoien menor. Este es hijo de Martin Irigoien mayor, apodado Zarkume. Llega desde Naxurieta, de la casa Irigoiengoa (Luego Irigoien o Zarkume y Zozaya al final). La familia Irigoien se perpetua durante muchas generaciones y con el tiempo llega a acumular muchos bienes en la zona y a hacerse fuerte, tenían entre otras la casa Txulinda de Reta. Juan Martin, hijo de Martin y Catalina Iturralde, se casa con Mª de Zoraquiain en 1698. Luego es Domingo Irigoien quien se casa, en 1730, con Graciosa de Elorz. 

En 1791, su hijo, Martin Josef se casa con Javiera Eyaralar y compran la casa de al lado en el pueblo.  La antigua Dorrekoa o Palazio de Zoraquiain, “Una casa o Palacio con su derecho de vecindad, sepultura en la iglesia y preminencias en tener el primer asiento, tomar la paz, pan bendito y otras distinciones, con antelación al regidor y vecinos del mismo.” Se dice a demás que, a parte de sus bienes en el pueblo, “poseen tierras también en Zabalzeta, Zenborain y Najurieta y hallándose dicha casa muy desbaratada y con indispensable necesidad de repararse si es que ha de permanecer inquilino”. Indicando también el gran coste que esto supondría. Al final, la familia Irigoien la reedifican y la unen, aunque siguen siendo dos edificios y casas diferentes. Los propietarios, descendientes de la saga Irigoien, Irigoien Larraizar y Roncal Irigoien a partir de entonces vivirían en la casa nueva, antiguo Palacio o Dorrekoa, que tomó el nombre de esta casa Apezarrarena.

En el siglo XX, los propietarios fueron Aurelio Yabar Roncal y Vitorina Otano Orrio, de Zenborain, que no tuvo descendencia. luego la familia de Corpus Yabar y su mujer Julia Maisterrena, de Elizondo, arrendaban esta casa a la familia Ripodas. Eleuterio y luego Simón, entonces le llamaban la “La casa del guarda”. La familia vivía en invierno en esta casa, ya que tenia ganado debajo (la calefacción), y en verano, se pasaban a la de al lado. Luego es abandonada en el 64, quedando en ruina. Vendida en 2013, se segrega de nuevo del Antiguo Palacio o Dorrekoa. Actualmente esta antigua casa es rehabilitada como dos viviendas independientes.

2a Baltegi:

IMAG0741Según un mapa del pueblo de 1876 esta construcción no existía y en otro de 1916 ya aparece edificada. Hasta su construcción este espacio fue siempre la era de trillar de la casa de enfrente, llamada Apezarrarena. A finales del siglo XVIII, el número de habitantes llega a su máximo, teniendo también más ganado y necesitados de espacio, construyen o amplían baltegis, pajares o apriscos ganaderos, quitando espacios dedicados a pequeños huertos entre casas o a eras de trillar. Entonces solo había ya dos propietarios y se utilizaban ya tan solo dos eras de las seis o siete que hubo.

Esta construcción, de la familia Yabar, es por tanto moderna, del siglo XIX, Aurelio Yabar debió acometer alguna reforma ya que tenía restos de estructura de madera de roble antigua y otra más moderna de chopo y pino. Al desescombrar esta ruina en 2017, en una de las tablas apareció escrito “Aurelio Yabar Zoroquiain”. Esta construcción, desde un inicio, fue aprisco ganadero abajo y almacén agrícola o pajar arriba. Más tarde, se utilizó para guardar una carreta de caballos de los propietarios de la casa Palacio-Dorrekoa-Apezarrena, los Yabar. Parece ser que hoy en día está en Unciti. Cuentan que en su interior aquí también se festejaban las fiestas del pueblo! Los últimos años, la familia Ripodas, de la casa Ekisoain, que les llevaban las tierras, lo utilizaban, para guardar el coche, un tractor y la leña. Recuerdan también que aquí se le hizo una autopsia a un pobre que se quedó a pasar la noche en el pajar de Biskarret y al amanecer apareció muerto. En el año 2005  se empezó a caer el tejado y acabó en ruina. En el año 2013 se vendió y actualmente se está rehabilitando como vivienda.

3. PALAZIO DE ZORAQUIAIN-DORREKOA (APEZARRENA)

img_20160917_095830El Palazio de Zoraquiain, llamada también Dorrekoa debió ser o tener una torre en origen, también aparece nombrada como Dorrerena o Dorrenekoa. Esta casa es la única casa que era “libre” en el pueblo, de hijosdalgo, no era de Orreaga-Roncesvalles, y no tenían porqué pagarles pecha. A principios del siglo XVI, su propietario era Iñigo de Salinas, de la casa Larrazea de Salinas de Ibargoiti, por eso esta casa a veces es nombrada como Larrazekoa.

En 1533 vivía Miguel de Zoraquiain, a quien, Iñigo Martinez, sobrino del anterior propietario, le renueva el arrendamiento que ya tenía el padre de Miguel de Zoraquiain. En 1563 era la casa de Pedro de Unziti, con quien se casó Mari Miguel, hija de Miguel de Zoraquiain. Pedro de Unziti, hizo varias reformas en la casa, en escaleras, cocina y chimenea. Al final, éste fue desahuciado por deudas junto con su segunda mujer, Maria de Naxurieta, que acabó viuda y pobre. Fue acogida en casa de unos parientes que vivían en Gongora. María estuvo durante unos veinte años en juicios para que le devolvieran su casa o el dinero de su dote, que habían gastado en ella. Al final murió, cayéndose por unas escaleras y fueron sus parientes de Gongora, quienes reclamaron su patrimonio a los propietarios descendientes de ese tal Martin de Salinas de la casa Larrazea.

En 1599 El propietario era un tal Baltasar Abendaño y Catalina Martinez, descendientes de la misma familia original. En 1607 era la casa de Catalina de Oscariz hija de los anteriores. En 1649 se le nombra como “casa del Señor doctor Martinez”, “Tormartenizena” o “Casa del Dr Martinezena”. En 1693 ya aparece como casa de Miguel de Bizarra, de Sanguesa, descendiente de los anteriores de Salinas. Llegó a nombrarse también como “Casa de Bizarra”. Eran una importante familia, con abogados y médicos entre sus miembros tenían, además, posesiones en Salinas, Zabalza, Leoz, Ziroz, Erespuru, Ubel, Marsain y otros. Fcº Fernandez de Bizarra de Sanguesa y Salinas de Ibargoiti-Getze, alquilaba la casa Palazio de Zoraquiain y algunos pozos y eras salineras de Salinas de Ibargoiti-Getze.

En 1791 la saga familiar de ese Martin de Salinas de Larrazea del siglo XVI, Don Josef de Vitoria, vecino de la Villa de Villafranca y Doña Mª Ana Ros y Bizarra, de Sanguesa, su mujer, venden la casa que Mª Ana Ros y Bizarra, ha heredado de sus difuntos padres fallecidos en la riada de Sangüesa de 1787. Describían así la casa: “Una casa o Palacio con su derecho de vecindad, sepultura en la iglesia y preminencias en tener el primer asiento, tomar la paz, pan bendito y otras distinciones, con antelación al regidor y vecinos del mismo.” Se dice a demás que, a parte de sus bienes en el pueblo, “poseen tierras también en Zabalzeta, Zenborain y Najurieta y hallándose dicha casa muy desbaratada y con indispensable necesidad de repararse si es que ha de permanecer inquilino”. Indicando también el gran coste que esto supondría. Los nuevos propietarios, Martin Irigoien, hijo de Martin Irigoyen apodado Zarkume, son originarios de la casa Irigoiengoa, Irigoien o Zarkume, (luego Zozaia) de Najurieta, y habitantes o usufructuarios de la casa de al lado en Zorokiain, Apezarrarena, que la reedifican y las unen, dándole el aspecto actual, aunque siguen siendo dos edificios y viviendas diferenciadas. Es entonces cuando dejan tallado su nombre en la fachada “Martin Irigoien 1799”.

Apezarrarena, la casa de los Irigoien en Zorokiain, se había hecho fuerte, llegando a tener la casa Txulinda en Reta, Urracarena en Alzorriz, tierras en Monreal, Artaiz, etc…Con los años el nombre de Apezarrarena llega denominar también al Palazio o Dorrekoa, pero deformado en Apezarrena o incluso Pecerrena….En un cobdecillo de últimas voluntades del Abad Joaquin Ilundain en 1832, manda donen ciertos bienes de valor a esta casa donde parece habitó los últimos años de su vida.

En 1857 Nicolasa Larrainzar viuda de Jose Luis Irigoien deja en herencia a su hija Javiera Irigoien por su matrimonio con Miguel Roncal, de Zizur, la casa Apezarrarena indicando que poseen otra pegada que se llama Dorrekoa, y que forman una sola. Miguel Roncal y Javiera Irigoien, poseían todas las casa de Zoroquiain excepto una, la antiguamente llamada Mundusemerena, Eyarreta (Igarreta) o Biskarret, pero en 1858 llegaron también entonces a comprar la casa de la familia Eyarreta (Igarreta), al final, la recuperaron en retroventa la familia Biskarret-Igarreta, quedando dos propietarios en el pueblo.

Esta casa llegó a ser una de las tres casas “fuertes” del valle de Unciti, siendo de los primeros en tener calefacción, coche, una gran finca, tenían criados, etc….

Jacoba Roncal Irigoien hija de Miguel Roncal y Javiera Irigoien, se casa con Bonifacio Yabar Echarte, de Zirauki. Su hijo, ya en el Siglo XX, Aurelio Yabar Roncal, se casa con Vitorina Otano Orrio de Zenborain, quien a mitad de siglo, quedó como usufructuaria durante 40 años. Vitorina se instala en Pamplona-Iruñea. La casa es arrendada a la familia de Simón Ripodas, hasta el año 64, que vivían en la de al lado, la antigua Apezarrarena, en invierno ya que tenían ganado debajo y hacía más calor. En verano, en cambio, se pasaban a “La Casa grande” que era “más fresca”. Todos los veranos venía la dueña, Vitorina Otano, a pasar el agosto, hasta que, alrededor del año 85, Vitorina fallece. Entonces, la familia Yabar-Maisterrena, o sea, Julia Maisterrena, viuda de Corpus Yabar Roncal, hermano de Aurelio, con sus seis hijos, es quien, en el año 90, manda arreglar el tejado por completo y le dan más altura a la casa, ejecutando la obra unos carpinteros de Baztan de donde es Julia.

Años después, con el pueblo casi deshabitado, la casa es expoliada e incluso sus suelos de roble levantados. En el año 2013 la familia propietaria, vendieron todas sus posesiones menos el Palacio o Dorrekoa, que se vendió en 2019, a diferentes propietarios, independizándose de nuevo de la originalmente casa Apezarrarena. Actualmente en esta casa hay dos viviendas nuevas.

4. AXARIKORENA-JABERRI

axarikorenaEsta casa dependiente también de Orreaga-Roncesvalles. En 1556 es habitada por Johanes de Zoraquiain y Joana de Yaurrieta. En 1593 la casa Jaimerena de Alzorriz es la propietaria de la casa.

En 1602 aparece nombrada como casa de Johanes de Indurain, alias Idozin, y Mª de Urdiroz. Su hija Catalina se casa con Martin de Taxonar. Esta casa es nombrada también como Axarikorena. Axaria (Zorro o raposo en vasco) debe ser el apodo de una persona. Se les llamaba así a los hijos de curas.

Luego es habitada por varias generaciones de la familia Ardanaz, conociendo a la casa como Ardanazena. A mitades del siglo XVIII, está habitada por el apellido Elia, denominándose Casa Juan de Elia. Estos son herederos de la familia Ardanaz. Un descendiente suyo, Francisco Elia se casó Felisa Iriarte. Parece que Fco Elia se debió volver a casar con alguna hija de Domingo Irigoien y Graciosa de Elorz de Apezarrarena, ya que se menciona, en 1770, a Domingo como suegro. A partir de aquí el apellido de la casa es Irigoien. Una hija de Fcº Elia, Mª Angela, se casa en 1772 con Gregorio Irigoien de Ozcariz de la casa Suria. Años después Miguel Jose Irigoien, se casa con Antonia Olleta en 1811. Su hijo Javier Irigoien, se casa con Vicenta Leyun que fallece, y se vuelve a casar con Josefa Lopez en 1843. En 1862 Josefa Lopez, viuda de Javier Irigoien, se vuelvea casar con Fcº Larrea Nagore, de Unciti, quien parece haber sido el criado de esa casa. Fcº aparece en un proceso por robo de tres berzas a Miguel Roncal. En él, Fcº Larrea es descrito por sus vecinos como “depravado que vive de la rapiña”, “tiene fama de ratero y se dedica al pillaje”.  Fcº Larrea al casarse adopta como hijos suyos a los hijos de Josefa Lopez, que son Rita y Calixto Irigoien. En 1872 se le conoce como casa de Rita Irigoien. Rita en 1897, se casa con Miguel Abaurrea, y serán ellos quienes lleven la casa y las tierras.

En el siglo XX los propietarios, la familia Yabar, (descendientes de los Irigoien) arrendaban casa y tierras anunciando en prensa. La familia Roldán, venida de Jaberri, fue la última que la habitó como arrendataria, por eso se le llamaba Casa Jaberri, Hará unos 40 años marcharon a Uharte, quedando la casa en abandono y ruina total. Se vendió en el año 2013 y derribó en 2018 y en su lugar se ha edificado una nueva casa.

5. NIKOLAURENA-EKISOAIN

IMAG1236Esta casa era dependiente de Roncesvalles-Orreaga, a quien tenían que pagar la pecha. Nikolaurena, la casa de Nikolau en vasco, debió ser por Nikolau de Zulueta, hijo de Leon de Zulueta. Sus abuelos, Martin de Zulueta y Joana de Artica, ya habitaban la casa en 1539.

En 1649, un descendiente de ellos, Miguel de Zoraquiain menor, se casa con Mª de Taxonar de la casa Undiorena (por eso desde entonces aparece unidas). Luego es habitada por varias generaciones de la familia Zoraquiain.

En 1695 también se le denomina como “casas de Mikela Benekoa o Mikela Benkorena”, siendo la propietaria Maria Iturralde, viuda de Martin de Zoraquiain, hija de Catalina Iturralde de Apezarrarena. Sus descendientes son la familia de Juan Martin Zuza, de Zabalzeta y Mª de Zoraquiain, cuando se casan en 1754. Luego su hijo Miguel Fcº de Zuza e Ignacia Tabar en 1790. Finalmente, su hijo Severino Zuza e Ignacia Ezkerra en 1826. Tuvieron varios hijos Francisco, Francisca y Antonio.

En el siglo XX la casa pertenecía al Palacio (Apezarrena) y estuvo arrendada por sus propietarios, la familia Yabar, a las familias Monreal, que le llamaban casa Nicasio, por Nikasio Monreal Arbilla, y otra mitad, de la derecha, era casa Urkia que estaba habitada por la familia Urkia. Finalmente a esta casa se le llamó Ekisoain porque alguno de sus últimos habitantes vinieron de allí, quizás Lino Ekisoain Larunbe, carpintero, que aparece en el censo del año 1935 con 48 años.

En 1943 tras salir un anuncio en presa de que se arrendaba casa y tierras, finalmente la habitó la familia Ripodas, parientes de los otros Ripodas arrendados en Apezarrarena, que se mudó de la casa de al lado, (Jaberri o Axarikorena).

Tras años de abandono y ruina, en el año 2013 es vendida. En 2018, la casa se derribó, recuperando materiales reutilizables para en su solar construir una nueva casa actualmente.

*.UNDIORENA

DFN_IMG3730Undiorena, la casa de alguien de Undiano en vasco, es también dependiente de Orreaga-Roncesvalles, a quien pagaban pecha anualmente como el resto de las casas. Era una casa como las demás, con su vecindad en Antsoain y en el molino de la Potxa. Tenía era, pajar y dos huertas junto a la casa.

Quizás la persona que dio nombre a la casa fuera Martin de Undiano o Marin Undio, habitante en 1539, mencionado, en 1560, en el testamento de Juana de Elkano. Dos años más tarde, encontramos su testamento indicando que es viudo de Catalina de Zoraquiain.

En 1649 sitúan esta casa entre Axarikorena y Mundusemerena. Los dueños eran Martin de Taxonar y Catalina de Undiano, Su hija, Maria de Taxonar, se casa con Miguel de Zoraquiain de la casa Nikolaurena. Parece que desde entonces es casa dependiente de la casa Nikolaurena.

A finales del siglo XVII debe ser una de las dos casas nombradas como de Mikela Benekoa o Mikela Benkorena, cuando se hace referencia a Nikolaurena.

En 1790 se dice que desde hace tiempos está reducida a pajar y sirve a la citada Nikolaurena.Finalmente parece que se integró en alguna reforma o ampliación en la que fue Axarikorena-Jaberri, o por lo menos su estructura queda difuminada y perdida para siempre pues ya no se puede precisar su ubicación exacta.

6. APEZTEGIKOA-ABADIA, Casa del Pastor.

240126Esta casa es en la cual han vivido, en general, los curas. En 1779 aparece mencionada con el nombre de Apeztegikoa. En un cobdecillo de últimas voluntades del Abad Joaquin Ilundain en 1832, manda que con dos partes de su asignación se enladrille el solar de la basílica de “San Gregorio” (¿?) en el pueblo, y con la tercera, se repare la casa Abacial. Este habitó los últimos años en Apezarrarena, a quien dona bastantes bienes.

En el siglo XIX, la familia Yabar compró esta casa, al cura de Najurieta que también venía a Zorokiain. Entonces era ya la Casa del Pastor. En el siglo XX habitó la familia Linto-Iturbide, luego Eneriz y finalmente vino una familia de pastores desde Urroz (Iribarren?), hasta que se abandona. Eulogio Bizkarret Ozkoidi, la estuvo utilizando hasta que fue ruina.

En el año 2004, el Arzobispado de Pamplona-Iruñea la inmatricula de nuevo a su nombre junto con la Iglesia en una sola parcela, y unos años más tarde la derriba porque amenazaba ruina y caía sobre el camino contiguo.

En el año 2015 el arzobispado la vuelve a vender a una familia que la ha reconstruido como vivienda.

LA BODEGUITA

Antiguamente todas las casas de Zorokiain tenían viñas y hacían su vino, llamado Txakolí, en su propias bodegas, con sus prensas. Todavía recuerda Juan Ripodas de Casa Ekisoain haber hecho vino con su padre, Pedro, cuando era pequeño. Detrás de la iglesia, al norte, llamado en 1570 en vasco, “Elizagibela”, hay una espacio, entre la sacristía y la abadía, que antes continuaba rodeando la torre, que en algún momento del siglo XX, que desconocemos, se convirtió en una bodeguita por los dueños de la casa grande, la familia Yabar.

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Esta construcción, fuera de ordenación, estaba en ruina y en el año 2019 se desescombró. Al desescombrarlo apareció un batidor de cubas de vino.

Hoy en día, el espacio es ocupado por una pequeña leñera para el pueblo, realizada en auzolan.

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