Johanes de Erreta, alias Mundu Seme

JOANES DE ERRETA, ALIAS MUNDUSEME

Casi 500 años más tarde, nadie sabe quien fue ni que hizo este personaje, del cual ha quedado su nombre en una casa todo este tiempo, como esperando que, alguien, rescatara su historia del Archivo de Navarra. Su vida completa ya no la sabremos, pero si, algunos pasajes turbios y oscuros, que en una treintena de años, quedaron escritos en 12 procesos judiciales contra él.

Esto, solamente, es lo que la historia ha querido guardar para siempre de su oscura vida. 

Johanes de Erreta, Juanes de Erreta, Juan de Retta o Juan de Reta, alias Mundu Seme (el hijo de Mundu en vasco), es como aparece escrito este antiguo habitante del entonces llamado Zoraquiain. Aparece como habitante del pueblo por primera vez en 1590, de 28 años, con su esposa Maria de Errala de 31, originaria ella, de la casa de Antso Erralarena, en Zabalzeta. (nombre que ha llegado al siglo XX convertido en Antsolarena)

IMAG1218Esta pareja, aparece como dueña de la casa, entonces llamada, Juanes de Garralda en Zorokiain (Hoy Mundusemerena o Biskarret) aunque la propiedad,  en realidad, era de La colegiata de Roncesvalles-Orreaga, a quien pagaban todos los años, 36 robos de trigo que tenían que dejar cada 15 de agosto en la Clavería o Palacio de Zabalzeta, que era desde donde se gestionaban los abundantes bienes de la colegiata de Orrega-Roncesvalles, en esta zona. Ellos entonces vivían en Zenborain y no habitaban la casa de Zorokiain. Sus bienes (Casa, pajar, era, huertas, viñas y tierras) y la arrendaban a terceras personas.

Una de ellas, fue un vecino de Egues llamado Miguel, contra el que cuatro años más tarde, Johanes de Erreta, ya tenía un pleito sobre los pagos. Unos años más tarde entre el año 1600 y 1602, vivendo en Zabalzeta, tiene otro pleito con Pedro de Zabalza y Sancha Ardanaz, cuando les quiere echar de la casa de Zoroquian que les tiene arrendada.

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Casa Antso Erralarena de Zabalzeta, de donde María de Errala, su mujer, era originaria y en donde también habrían vivido los dos algún tiempo. Juanot de Errala, nieto de Antso, (y probablemente padre de Maria) en 1563 vivía ya en Zorokian. Luego en 1590 Juana de Errala era criada en Zorokain.

Esta casa hoy mantiene su nombre aunque, un poco deformado Antsolarena.

En 1606 tiene otro pleito con Martín de Ustarroz, vecino de Salinas de Ibargoiti, arrendatario de la casa de Zoroquiain, el cual dice que “la casa de Juan de Reta está Inhabitable y llena de goteras que no se puede guardar ni el grano por lo que lo deja en la Abadía”.

En 1615, aparece Juan como administrador de la basílica de la ermita de San Damian, pero mientras tanto en esos años sigue con sus follones a cuenta de varios temas, como la venta de un buey al ermitaño de la trinidad de Lumbier-Irunberri, con el notario de Monreal-Elo por cuestión de unas costas, o con el Clavero de Zabalceta, Sancho de Garralda, con quien tiene una deuda y parece que le quiere quitar la casa.

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Palacio de Zabalzeta, clavería o casa del clavero Sancho de Garralda y su familia.  Miguel de Garralda, tio de Maria de Errala, vivía en Zorokian en 1594. (foto Auñamendi enziklopedia)

En 1617 el señor Fiscal y Miguel de Zabalceta, vecino de Zoroquiáin, le acusan de no vivir con el recogimiento propio de su estado, como ermitaño, ya que no reside en la ermita y anda solicitando pleitos, amedrentando a muchas personas.

En 1619 Pedro de Sola, vecino de Alzórriz, le demanda porque estando el demandante en Pamplona-Iruñea, el acusado entró a su casa, donde fue hallado en tratos deshonestos con María de Sagaseta, mujer del quejante. También pretendió forzar a otras mujeres solteras y casadas. A demás le acusa de ir con un arcabuz amenazando que ha de matar a alguno.

En 1620 Miguel de Zabalceta y otros cofrades le acusan de abandonar la ermita y andar pidiendo limosna, durmiendo con los pastores en las chozas.

Llegó el año 1626, el Fiscal demanda a Juan de Erreta, preso, sobre intento de estupro con fuerza a Juana de Redin moza y agresión con puñal y resultado de heridas.

Resulta que Jones de Erreta, un día, fue a Pamplona-Iruñea a la casa de su prima María de Villaba y de Antonio Aiziondo, artillero, que vivían en la calle Calderería. Allí intentó forzar sexualmente a Juana de Redín, a quien le acabó clavando un cuchillo. María de Villaba y una tal Catalina de Acosta, lograron encerrar a Joanes de Erreta en una habitación para detenerlo, y este debió intentar saltar por la ventana, aunque al final fue hecho preso.

Todo esto, al final acaba con un macro proceso de 300 páginas contra él en el cual el fiscal le pedía que “fuera puesto a caballo en una bestia, llevarle desnudo, que sea llevado por las calles acostumbradas con voz de pregonero y son de trompeta y que publiquen sus delitos. Que le sean dados 200 azotes y sea desterrado del Reino de Navarra a perpetuo”

Debió ser todo un acontecimiento en la comarca de Izaga, pues llamaron a numerosas personas declarar, como sus vecinos del pueblo de Zoroquiain: Miguel de Zabalzeta de 70 años, Miguel Iturralde de 50 años y su mujer Pascuala de Zabalzeta de 40 y Maria de Aoiz, mujer de Nikolas de Zoroquiain menor, de 65 años. En total declararon 34 personas que le conocían de sitios como Reta, Arteiz, Lizarraga, Zenborain, Unziti, Zabalzeta, Gongora y Zoraquiain.

Bastantes le acusaban de tener “reputación de hombre de mala vida y costumbres, estafas y engaños”. El en su defensa, intentó argumentar su pasado y linaje de hijosdalgo de la, hoy desaparecida, casa Iribazter de Reta, dando los nombres de sus padres, abuelos y bisabuelos. Además intentó atenuar su castigo argumentando que era pobre de solemnidad y que moría de hambre.

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Al final, no se sabe nada exacto de como acabó su vida este personaje, quizás como decían debió morir de hambre y pobre. En la casa de Zoroquiain habitó gente quizás de su familia, pues el apellido Reta siguió apareciendo y a la casa también le llamaban luego casa de Reta y Urbikain.

Años más tarde, en 1678, en un proceso Judicial de tribunales reales, Juan de larramendi y Reta, zapatero, Originario de Zuazu y vecino de Aibar, reclama una tercera parte de la casa a sus actuales moradores que son familia Juanes de Zuazu y Mª Juan de Urbikain, argumentando que se le había ofrecido a su madre Maria de Reta, sus abuelos Juan de Reta Mª de Zoraquiain.

De este peculiar personaje Johanes de Erreta, ha quedado su apodo, Mundu Seme, fijado en la casa que durante siglos, y escritura tras escritura, y a pesar de vivir otra gente, que nada tenía ver con aquel, han seguido llamando a la casa Mundusemerena.